Fon, fiel a su estilo, me "encomienda y recomienda" la publicación de este texto como despedida para todos/as vosotros/as... Bien, a sus ordenes, buen amigo:
"Los ojos se abren reticentes a la contemplación. El caminar trastabillado, con la consabida inflamación erótico-festiva. La micción liberadora. El trueque de miradas con el espejo idéntico y quizá más coherente y aplomado que su doble adormilado. El buenosdías entre estomacal y enajenado. La búsqueda infructuosa del calcetín desparejado. La pérdida incomprensible del calcetín previamente hallado.
Todo eso es una mañana.
En el suelo de loza un centenar de voraces e insignificantes hormigas, brumosos puntitos negros de movimientos sincopados en ángulo recto, devoran una cadavérica polilla que hace casi una noche que nos mira desde el otro lado.
Para ganar a las hormigas, grito entusiasmado:
OTRA TOSTADA!
Y alzo las manos victorioso en solitario, ante la mirada atónita de las hormigas y su inerte polilla."
Alfonso Fernández
1. noviembre 2001 @ 00:00 ·
Comentarios (5) · Miscelánea guatemalteca